La forma determina el comportamiento de la raqueta en la pista:
Redonda: ideal para principiantes. El peso se concentra cerca de la mano, lo que ofrece un control máximo y un punto dulce muy amplio.
Gota (lágrima): ideal para niveles intermedios y de progresión. Es la forma híbrida que equilibra potencia y control.
Diamante: Recomendado para jugadores avanzados. El peso se concentra en la parte superior, lo que exige una mejor técnica, pero ofrece la máxima potencia en los golpes.


















































